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Editorial de
Macedonia 6



Seguro que, al observar la portada número 6 del fanzine, os habréis extrañado, es más, no creo que hayáis entendido absolutamente nada... La verdad es que el día que uno de los dos grafistas de Macedonia, Santiago Reinoso, me propuso la idea, me pareció tan acertada y oportuna que quedamos en llevarla a cabo.

Durante estos dos meses, de elaboración de Macedonia, han ocurrido tantas y tantas cosas que, esta portada, es una fiel muestra de que, pese a todos los cambios internos ocurridos en Macedonia (que de hecho los hay y son muy importantes), los que integramos esta particular familia seguimos con los pies en la tierra y por nada del mundo vamos a cambiar nuestra situación y ritmo de trabajo.

Durante estos dos meses hemos tenido que debatir diferentes aspectos de lo que iba a ser nuestro futuro. Un futuro que ahora mismo se torna presente pero que, hasta no hace tanto tiempo, era un presente incierto. Hemos aprendido muchas cosas y también nos hemos dado cuenta de otra tantas. Hemos tenido que bajar de la nube en la que estábamos alojados para pensar qué es lo que queremos que sea Macedonia y creedme que, cuando se mezclan los sueños o ambiciones con las realidades tan sólo la unanimidad puede salvar tan compleja situación. Nosotros hemos tenido suerte al gozar de tal unanimidad. Pese a saber y, tener bien presente, el potencial que es Macedonia, preferimos seguir como hasta ahora. Como esa "niña bonita de Internet" que, casi sin quererlo, se va adueñando de más y más fieles seguidores, que no hace ruido, no porque no sepa sino porque no quiere. Preferimos, en definitiva, seguir como hasta ahora, creciendo de forma natural, sin acelerones, sin utopías, todos a la vez ya que, sólo así, se construyen los pilares de algo que, ¿quién sabe?, ojalá llegue a ser capaz de prolongarse con nuevas personas, nuevos equipos, etc.

Sin embargo, el saber estar que nos hemos demostrado los unos a los otros en estos dos meses no quita que debamos de saber, también, estructurarnos con el paso del tiempo. Está claro que si Macedonia crece y se hace "mayor", se tiene que hacer mayor en todos los aspectos. De poco vale un director sin nada que coordinar o un redactor sin nada en dónde escribir. En este número de Macedonia, si te pasas por los créditos, verás una perfecta pirámide de responsabilidades (que no de superioridades) destinada a encarrilar la buena marcha de la revista. Ahora es cuando empieza de verdad el "duro camino" de la estabilización. Como me decía, uno de los coordinadores del fanzine, Antonio Montesinos: "Macedonia va pasando la edad del pavo y está empezando a convertirse en una "bollicao" adolescente bastante suculenta. Lo mejor vendrá cuando se llegue a la juventud madurita, donde la experiencia es lo que cuenta". La verdad es que tiene toda la razón y los primeros visos de tal madurez se pueden ver en los citados créditos. Ya no existe un director, unos redactores y unos cuantos colaboradores. Ahora está todo mucho más coordinado en diferentes secciones, existe un subdirector, unos diseñadores y grafistas, un administrador de nuestra propia lista de trabajo un responsable máximo del proyecto Macedonia Off-Line, responsables por cada una de las numerosas secciones con que cuenta la revista y, cómo no, los redactores que contribuyen con sus excelentes artículos a engordar aún más Macedonia. Esto ya "huele" a otra cosa mucho más seria.

Y no sólo la opción de suscripción (que tenéis en la cabecera de esta misma editorial) denota ese importante cambio en la forma de trabajo sino el hecho de poseer ya las primeras muestras de nuestro visor para llevar a buen puerto el proyecto de Macedonia Off-Line. Macedonia sigue rodando y nuestra primera meta está puesta en Octubre. Será nuestra primera gran carrera, una carrera que dura ya casi un año y que ha resultado ser un excelente aprendizaje en todos los sentidos. Después de nuestro primer aniversario volveremos a comenzar otra carrera y espero que nos sigáis como hasta ahora. Pero recordad, en Macedonia hay un único pelotón, no existen los acelerones, todos vamos a la vez. Nos quedamos con el trabajo hecho antes que con el trabajo y recompensas imaginarias y sino que se lo digan a nuestra mascota que sueña con una buena macedonia antes que con cualquier otra cosa...


Fernando Rodríguez
1 de Agosto de 1998.

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