Resumen del tomo 2. Capítulo 3.
El partido ya ha empezado, y
no puede ir peor. Rokutanda y su compañero ya han ganado el primer
set... Y llevan camino de ganar el segundo.
Ginta está jugando
fatal. Todos se dan cuenta, incluso a Roku no le gusta, porque le está
resultando muy fácil y no hay emoción. Yuu se da cuenta de
que lo que le pasa es que está triste por lo que Miki le ha dicho
(tan malo que es mostrando sus sentimientos y siempre averigua los del
resto).
Intenta animar a Ginta, pero
no hay manera.
Miki llega a donde está
el público, para saber cómo va el partido, y oye a unas chicas
hablar sobre la apuesta. Se asusta muchísimo, pero no le da tiempo
a decir nada, Arimi va a por ella y la arrastra hasta la red que separa
el público del campo, y le explica que Ginta está jugando
muy mal. Miki también lo nota: no juega como es costumbre.
Así que le grita y
le regaña por su forma de jugar. Le dice que quiere verle como siempre
ha jugado, quiere verle ganar. Ahora empieza lo bueno, y Rokutanda se arrepiente
de haberse aburrido, porque ahora no tiene ni una milésima para
ello...
Ginta y Yuu van recuperando
marcador. Miki está muy contenta. Arimi se queda pensando algo mirando
el comportamiento de Ginta y Miki...
Ya está, han remontado
todo lo que se esperaba y han de hacer un set de desempate, en el que,
en vez de seis, gana el que haga 7 puntos dejando 2 de diferencia (y si
alguien llega a 7 con sólo uno de diferencia, el que antes haga
esa misma separación).
Éste set está
muy igualado. Los dos componentes de las dos parejas dan lo mejor de sí.
Rokutanda ya está harto: si ahora mismo hace un punto, llegará
a siete con dos de diferencia, así que ésta es su gran oportunidad:
saca con mucha fuerza, Ginta la devuelve como puede, Roku le da también
como puede, Ginta, haciendo un último esfuerzo, se va muy a la derecha
a darle a la bola, Roku la devuelve con un gran movimiento a la izquierda
del campo contrario... y como Yuu está en el centro, ¡no hay
nadie para golpearla!
Rokutanda canta victoria,
ahora sólo le faltará un punto... pero la ha cantado muy
pronto, Yuu se mueve a toda máquina a la izquierda y le da, marcando
punto en el campo de Roku, con lo que hay un empate de 6-6.
Así que ahora, los
dos equipos han de luchar por sacar ventaja en dos puntos al rival. Yuu
le promete a Ginta que hará esos dos puntos que les separan de la
victoria. Ginta no puede creerse que se lo tome tan en serio por fin.
Y los hace.
Frente a una máquina
de latas, Ginta y Yuu se felicitan, bebiendo, por el partido.
Entonces Ginta le dice a
Yuu que cómo es que le felicita, si no le importa... Pero Yuu dice
que sí le importa, porque le gustaba a Miki. Entonces, Ginta hace
la pregunta del millón: “¿a ti también te gusta Miki?”.
Yuu, como es habitual, pasa
olímpicamente, tira la lata a la papelera y encesta. Ginta le exige
que le responda, pero Yuu, simplemente, lo mira y sonríe. Ginta
está de los nervios.
Ya fuera del lugar de la
competición, Yuu, Ginta y Miki se van juntos hacia casa. Casi no
han avanzado nada cuando se encuentran con Rokutanda, al que, muy contentos,
le recuerdan que se ha de rapar, y le hacen mandar una foto como prueba...
Aparece Arimi. Miki cree
que ha venido por Yuu... pero inesperadamente agarra a Ginta y le pide
que vaya con ella a tomar algo, dejando sorprendidos al resto.
ÚLTIMA
REVISIÓN EN JULIO
DE 1999